Buscar este blog

sábado, 26 de octubre de 2013

Palpando los Bordes

La creación de la realidad depende de cada individuo. Existen tantas realidades como millones de seres en el planeta. No es lo que está ahí afuera lo real. Lo real es lo que percibimos hasta forjar una creencia, sentimiento, pensamiento. Todo lo que nos rodea es un supuesto. Una construcción en nuestra mente donde se va modificando segundo a segundo de acuerdo a nuestro estado aparente. Cuantas veces te has planteado si lo que piensas o lo que hablas es una repetición antigua aprendida de diferentes maneras o es realmente una construcción elaborada en el ahora. De acuerdo a nuestro estado, sea este negativo o positivo cada momento percibido será negativo o positivo alejándolo del hecho concreto. Por ejemplo podemos empezar nuestra mañana pensando o sintiendo que determinadas cuestiones negativas nos van a suceder y así será. La forma más común de vivir es estando dormidos despiertos. Dejar que nuestros pensamientos aprendidos en el pasado se vayan apoderando de nuestra realidad. No hay nada más fácil que vivir como zombies. Una de las características de los tiempos actuales es vivir en estado vegetativo con toda la aparente seguridad informativa de las nuevas tecnologías. Tenemos toda la información a nuestro alcance. Esa aparente seguridad en la nada es lo que genera un equilibrio inestable. Cada sentimiento que se apodera de nosotros transforma los datos adquiridos desfigurando sus significados. Y lo que dejamos de lado es nuestra libertad de ver lo que queremos ver. O sea, la realidad la podemos moldear a nuestro gusto con sólo el poder de nuestra mente. Es todo un asunto cuántico. Cada vibración que emitimos alcanza todo nuestro contexto cercano y a veces tan lejano que cuesta comprender su poder real. Desde el momento que tomemos la decisión de ser los forjadores únicos de nuestra realidad todo cambiará en nuestro interior creando un ahora infinito de posibilidades.